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 Ver también:
> Financiación
del comercio
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Grupo de Trabajo sobre Deuda, Comercio y Finanzas
En esas fechas, las economías emergentes se habían visto sacudidas por
una serie de crisis financieras, en algunos casos por simple contagio,
y los tipos de cambio experimentaron oscilaciones enormes (México, en
1995; Malasia/Indonesia/Corea/Tailandia, en 1997-1999; Rusia, en
1998-1999; el Brasil, en 1999; Turquía, en 2001). Muchos países en
desarrollo quedaron conmocionados al darse cuenta de que las
correcciones abruptas en los mercados de activos y las salidas de
capital podían hacer que los “casos exitosos de integración”
experimentaran profundas recesiones, un aumento de la pobreza y
problemas sociales. La crisis argentina de 2002 corroboró la idea de
que era preciso hacer frente a las crisis globales con respuestas
políticas globales (o, al menos, que estuviesen mejor coordinadas),
que abarcasen no sólo la deuda y las finanzas, sino también el
comercio. Los países más pobres (en África, el Caribe y algunos países
de América Central), que no tienen acceso a los mercados financieros,
también apoyaron la labor de la OMC en esta esfera, sobre todo
vinculando su integración en el sistema de comercio a la reducción de
la carga que representaba para ellos su endeudamiento. Hay cierta
sensación de que las iniciativas internacionales para reducir el
endeudamiento mediante el alivio de la deuda (la Iniciativa PPME) son
insuficientes, y que no son sino un elemento de una estrategia más
global que debería centrarse en el aumento del acceso a los mercados y
el desarrollo de la capacidad de oferta.
El Grupo se creó finalmente en la Cuarta Conferencia Ministerial, en
Doha, en noviembre de 2001, y en un principio se le otorgó un nivel de
prioridad relativamente alto, con el mandato de informar sobre los
progresos realizados a la Quinta Conferencia Ministerial, celebrada en
Cancún en 2003. El mandato del Grupo era el siguiente:
El Mandato de Doha de 2001
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Comercio, deuda y finanzas |
36. Convenimos en que se lleve a cabo, en
un grupo de trabajo bajo los auspicios del Consejo General, un
examen i] de la relación entre comercio, deuda y finanzas, y ii]
de posibles recomendaciones sobre las medidas que cabría adoptar
en el marco del mandato y la competencia de la OMC a fin de a]
mejorar la capacidad del sistema multilateral de comercio para
contribuir a una solución duradera del problema del endeudamiento
externo de los países en desarrollo y menos adelantados, y b] de
reforzar la coherencia de las políticas comerciales y financieras
internacionales, con miras a salvaguardar el sistema multilateral
de comercio frente a los efectos de la inestabilidad financiera y
monetaria. El Consejo General informará al quinto período de
sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los progresos
realizados en el examen. |
Los informes del Grupo de Trabajo al Consejo
General figuran en los documentos WT/WGTDF/W/1 a 7.
El programa de trabajo del Grupo establecido en la Conferencia
Ministerial de Doha (2001) y en la Conferencia Ministerial de Cancún
(2003) era en gran medida analítico, y su fin era determinar los
verdaderos vínculos entre el comercio, el endeudamiento y la
inestabilidad financiera, sobre la base de documentos de trabajo
elaborados por la Secretaría de la OMC y otras organizaciones
intergubernamentales. En 2002-2004, el Grupo de Trabajo estructuró su
labor de análisis en torno a un programa basado en ocho puntos,
detallados en el anexo 1.
-
Tres de esos puntos se referían a la
liberalización del comercio, el acceso a los mercados y las normas
de la OMC. En esencia, los Miembros reconocían el carácter de
“amortiguador” del sistema de la OMC, así como la conveniencia de
mantener abiertos los mercados de todo el mundo en períodos de
crisis financiera a fin de garantizar que las economías afectadas
por la crisis puedan seguir contando con las exportaciones para
obtener ingresos en divisas y como fuente de crecimiento de los
ingresos; asimismo, se mostraron de acuerdo en que la liberalización
del comercio puede servir para mejorar la asignación de recursos a
la hora de hacer frente a las causas internas de dichas crisis, y
contribuir a que las economías sean más resistentes frente a las
perturbaciones externas. Los Miembros destacaron la importancia de
los debates del Grupo de Trabajo para la coherencia global de las
políticas, ante la evidencia de que el éxito de las negociaciones de
Doha era importante para que el comercio y la OMC siguiesen siendo
factores de relevancia en la respuesta al endeudamiento externo y la
inestabilidad financiera.
-
Otras dos cuestiones abordadas en el
Grupo, a saber, el comercio y los mercados financieros y la
financiación del comercio, se analizaron en colaboración con el FMI
y otras instituciones financieras internacionales (W/22, W/23). En
relación con estos temas, el FMI elaboró un estudio en el que se
mostraba que no había una relación clara entre la inestabilidad de
los tipos de cambio y los flujos del comercio a escala mundial, si
bien se observaba que el mantenimiento prolongado de los desajustes
en esferas comerciales regionales podía tener efectos en la
dirección e intensidad de ese comercio. El FMI y la OMC cooperaron
para reunir a los principales interesados con el fin de encontrar la
manera de mejorar los flujos de la financiación del comercio (cartas
de crédito y otros créditos documentarios) dirigidos a los países en
desarrollo y los países menos adelantados, y se puso de manifiesto
que la OMC podía contribuir en esta esfera ampliando y profundizando
los mercados para los instrumentos de financiación del comercio
mediante la mejora de las ofertas en el marco del AGCS.
-
De las tres últimas cuestiones —la
coherencia (W/17), la reforma de las políticas nacionales y los
productos básicos—, sólo se debatió realmente la cuestión de la
coherencia y la cooperación de la OMC con el FMI y el Banco Mundial.
Todos los Miembros están a favor de aumentar la coherencia y la
cooperación.
En las Conferencias Ministeriales de Cancún y Hong-Kong, los Miembros
acordaron encomendar al Grupo que completase el análisis emprendido,
siempre sin interferir en los ámbitos de competencia del FMI y el
Banco Mundial. Al mismo tiempo, pudo observarse que, a juicio de
muchos países en desarrollo e instituciones multilaterales y
regionales, la relación entre las finanzas y el comercio estaba
cobrando cada vez más importancia para la OMC. Además, aunque el
programa PPME y la reanudación de la expansión económica de los países
emergentes han aliviado algunas de las preocupaciones que dieron lugar
a la creación del Grupo de Trabajo, quedó claro que, en un mundo
globalizado y más abierto, nadie puede estar seguro de estar
totalmente protegido en caso de que vuelva a haber cambios muy bruscos
en las reacciones del mercado, en particular si se deteriora el
crecimiento mundial.
El Mandato de Hong Kong de 2005:
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Comercio, deuda y finanzas |
42. Tomamos nota del informe transmitido
por el Consejo General sobre la labor emprendida y los progresos
realizados en el examen de la relación entre comercio, deuda y
finanzas y sobre la consideración de posibles recomendaciones
acerca de las medidas que cabría adoptar en el marco del mandato y
la competencia de la OMC, como se prevé en el párrafo 36 de la
Declaración Ministerial de Doha, y convenimos en que, partiendo de
los trabajos realizados hasta la fecha, esa labor continúe sobre
la base del mandato de Doha. Encomendamos al Consejo General que
presente un nuevo informe a nuestro próximo período de sesiones. |
Las actividades del Grupo volvieron a cobrar
impulso a raíz del comienzo de la crisis de las hipotecas basura, al
pedir los países en desarrollo que los Miembros examinasen las
repercusiones de las turbulencias financieras en el comercio, la
financiación del comercio y la deuda externa.
En total, el Grupo ha elaborado 39 documentos de trabajo (todos ellos
de dominio público); las últimas contribuciones han corrido a cargo
del Brasil, la Argentina, el Grupo ACP (respaldado por Cuba) y las CE.
En la actualidad, el Grupo de Trabajo lo preside el Sr. Martin Glass,
Representante Permanente de la Misión de Hong Kong ante la OMC, y
presenta sus informes al Consejo General de la OMC.
__________
ANEXO1
Temas abordados por el Grupo de Trabajo
- La liberalización comercial como fuente
de crecimiento. La liberalización comercial es uno entre los
distintos factores que pueden mejorar la asignación de recursos al
nivel nacional e internacional y por ende aumentar la resistencia de
la economía a las perturbaciones externas. Por ser un factor que
mejora la productividad y la asignación de recursos, la liberalización
comercial puede tener efectos positivos en la capacidad de servicio de
la deuda de las economías, ya que ello tendría por consecuencia el
aumento de fuentes de divisas, tales como las exportaciones netas y la
inversión extranjera directa. La liberalización del comercio debe
complementarse con políticas nacionales apropiadas que garanticen un
entorno favorable a las inversiones a fin de que puedan atraer
inversiones extranjeras, que son una forma de financiación menos
costosa que el endeudamiento. Si la liberalización comercial y las
reformas se van sucediendo en el orden y con la programación
adecuados, teniendo en cuenta las necesidades especiales de los países
en desarrollo, podrían también reducir los costos de reajuste y
potenciar la capacidad de esos países en desarrollo para aprovechar
sus beneficios.
- Las normas de la OMC y la estabilidad financiera. El sistema
de la OMC está desempeñando un papel importante al proporcionar
estabilidad y seguridad económicas, en particular en los períodos de
crisis económica o financiera. La función “amortiguadora” del sistema
de la OMC se puso a prueba durante las crisis financieras de los
mercados emergentes a finales del decenio de 1990. La existencia de un
sólido sistema multilateral de comercio basado en normas dificulta el
recurso al proteccionismo y contribuye a mantener los mercados
abiertos y a garantizar que las economías afectadas por la crisis
puedan seguir contando con las exportaciones como fuente de divisas y
de ingresos adicionales. Algunos países afectados por la crisis han
observado que la moderación por parte de los interlocutores
comerciales en el recurso a la protección coyuntural (medidas
antidumping/subvenciones y medidas compensatorias/medidas de
salvaguardia) fue de gran ayuda para superar la crisis, y sugirieron
que se siguiera examinando la cuestión en los foros apropiados de la
OMC.
- La importancia del acceso a los mercados y la reducción de otros
obstáculos comerciales en el marco de las negociaciones del Programa
de Doha para el Desarrollo. Con arreglo al PDD, una reducción
sustancial no discriminatoria de los obstáculos al comercio por parte
de los Miembros de la OMC, en el contexto de las negociaciones en
curso de la OMC, especialmente en sectores donde dichos obstáculos
afectan a los productos cuya exportación interesa a los países en
desarrollo, puede ser una contribución valiosa de la OMC, dentro de su
esfera de competencia, para mejorar las oportunidades de crecimiento y
superar el problema del endeudamiento externo de los países en
desarrollo, al aumentar su capacidad para obtener las divisas que
necesitan. La reducción de los aranceles sobre los productos de mayor
valor añadido ayudaría a aliviar el problema de la deuda de los
exportadores de productos básicos. Los estudios pertinentes indican
que los beneficios que pueden derivarse de la eliminación de los
obstáculos a las exportaciones de esos países superan y complementan
los flujos anuales de recursos que reciben de la AOD y el alivio de la
deuda.
- El comercio y los mercados financieros. En el decenio de
1990, las profundas crisis financieras perturbaron en parte las
corrientes comerciales en varios países Miembros de la OMC. Al tiempo
que reconocen los esfuerzos que se realizan para fortalecer la
arquitectura financiera, los Miembros desean mejorar su comprensión de
las consecuencias para el comercio y la política comercial del intenso
incremento de las fluctuaciones percibido en los mercados financieros
y los tipos de cambio en todo el mundo.
- La financiación del comercio [1].
Teniendo en cuenta en particular la experiencia adquirida en Asia
y en otras regiones (en el decenio de 1990), existe la necesidad de
mejorar la estabilidad y la seguridad de las fuentes de financiación
del comercio, especialmente para hacer frente a los períodos de crisis
financiera. Es necesario que los países, las organizaciones
intergubernamentales y todos los interlocutores interesados del sector
privado sigan esforzándose en encontrar el medio de garantizar la
disponibilidad de fuentes predecibles de financiación comercial,
especialmente en las circunstancias excepcionales que constituyen las
crisis financieras.
- Mayor coherencia en la concepción, aplicación y supervisión de
las reformas relacionadas con el comercio. Como se reconoce en la
Declaración sobre la contribución de la Organización Mundial del
Comercio al logro de una mayor coherencia en la formulación de la
política económica a escala mundial de Marrakech, las interrelaciones
entre los diferentes aspectos de la política económica exigen que las
instituciones internacionales competentes en las esferas relacionadas
con el comercio apliquen políticas coherentes y que se apoyen
mutuamente. En consecuencia, una programación e integración mejores de
la labor de estas organizaciones internacionales en esferas como la
creación de capacidad y la infraestructura comercial, incluyendo la
administración fiscal y aduanera, así como la vigilancia y el
asesoramiento de la política comercial, podría beneficiar a los
Miembros.
- Las interrelaciones entre la liberalización externa y las
reformas internas. Se reconoció la importancia del engarce entre
la liberalización externa y las políticas internas. A fin de elevar al
máximo los beneficios de dicha liberalización y la integración de los
distintos Miembros en el mercado mundial, las políticas de los
Miembros también deberían estar orientadas a potenciar la respuesta de
la oferta a las oportunidades del mercado, teniendo en cuenta las
capacidades y necesidades respectivas. Ello quizás debería exigir
medidas específicas encaminadas a suscitar el ahorro privado interno y
estimular las inversiones extranjeras directas, de conformidad con el
Consenso de Monterrey, y a eliminar los obstáculos que impidan el
desarrollo de las exportaciones, como los elevados costos del
transporte y de los servicios de manipulación y el mal estado de las
infraestructuras comerciales.
- La financiación externa, los mercados de productos básicos y la
diversificación de las exportaciones. Se reconocen las
dificultades que experimentan la mayoría de los países en desarrollo
para atraer financiación del desarrollo procedente de fuentes privadas
o públicas. La escasez de financiación externa es un elemento
importante que limita la capacidad de estos países para diversificar
sus exportaciones. Se expresó interés en mejorar la comprensión que
los Miembros tienen de los factores que provocan las fuertes
fluctuaciones de los mercados de productos básicos y los factores que
obstaculizan los esfuerzos de los países en desarrollo para no
limitarse a la exportación de productos básicos, a pesar de las
importantes reformas internas que están en curso.
--------------------------------------------------------------------------------
[1] La financiación del comercio es una
expresión muy amplia que se aplica esencialmente a toda la esfera de
las operaciones económicas a corto plazo, especialmente las que
entrañan la financiación por los bancos mediante la emisión de cartas
de crédito.
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