
Desde la conclusión de la Ronda Uruguay los debates se han centrado
principalmente en dos cuestiones, a saber, el elevado nivel de los aranceles
aplicados fuera de los contingentes (algunos países reclaman reducciones
más importantes de los aranceles más elevados), y los propios contingentes
— su magnitud, la forma en que se han administrado y los aranceles aplicados
a las importaciones comprendidas en los contingentes.
Cuando se llevaron a cabo los preparativos de
las “modalidades” en 2002-2003 los debates se dividieron en cinco
apartados: aranceles; contingentes
arancelarios; administración de contingentes arancelarios; salvaguardias
especiales; empresas comerciales del Estado importadoras y otras
cuestiones.
Dentro de cada epígrafe hay una lista de apartados: comentarios generales;
ámbito/definiciones/productos abarcados; etapas/calendarios; transparencia
y notificación; etc. El trato especial y diferenciado para los países
en desarrollo y las preocupaciones no comerciales son temas debatidos
en el marco de cada uno de ellos, y también en este caso hay desacuerdo
entre los Miembros respecto a si la Declaración de Doha concede igual
importancia a ambos temas o si las preocupaciones no comerciales
tienen
una prioridad menor.
En el curso de los debates, los nuevos Miembros
y las economías en transición han argumentado reiteradamente en favor
del trato especial y diferenciado para los países que se hallan en su
situación, debido al estado de sus economías y a que los nuevos Miembros
se encuentran aún aplicando los compromisos sobre acceso a los mercados
de conformidad con sus acuerdos de adhesión.
Tampoco en este epígrafe han propuesto cifras
concretas algunos participantes importantes, lo que ha dado lugar a
críticas de otros participantes.
Propuestas presentadas
en la primera etapa con las posiciones respecto del acceso a los mercados
(véanse también las propuestas sobre
los países
en desarrollo y las preocupaciones
no comerciales)
Aranceles: primera
etapa volver al principio
El examen de los aranceles abarca los tipos
aplicados tanto dentro como fuera de los contingentes. Tradicionalmente,
las reducciones arancelarias eran el resultado de negociaciones comerciales
bilaterales producto por producto, se basaban en fórmulas aplicables
a una gran diversidad de productos, o se trataba de una combinación
de ambos métodos. El método que se utilizará para abordar las reducciones
en las negociaciones actuales es muy discutido. Algunos países como
el Canadá y los Estados Unidos defienden que se negocie además una “liberalización
sectorial”, lo que en algunos sectores dio lugar en negociaciones anteriores
a acuerdos “cero por cero”. Esa liberalización sectorial incluiría la
negociación de la eliminación completa de los aranceles (y posiblemente
de otras medidas como las subvenciones a la exportación o los créditos
a la exportación subvencionados) por parte, como mínimo, de los principales
Miembros de la OMC en sectores específicos tales como las semillas oleaginosas,
la cebada y la malta. Algunos países, como por ejemplo el Japón, han
declarado que no son partidarios de una liberalización sectorial.
Un país, los Estados Unidos, ha llegado a proponer
que, dado que los aranceles de numerosos productos agropecuarios son
elevados, las negociaciones para reducir los aranceles deberían comenzar
por los “tipos aplicados” (los aranceles que los gobiernos aplican efectivamente
a las importaciones de productos agropecuarios) y no por los “tipos
consolidados” que son en general más elevados (los máximos jurídicamente
vinculantes resultado de los compromisos contraídos en la OMC a raíz
de las negociaciones anteriores). Esta postura ha suscitado bastante
controversia, ya que rompería la tradición de basar las negociaciones
en los tipos consolidados. Varios países han respondido además que se
les debería anotar un crédito por aplicar de forma unilateral aranceles
más liberales que los tipos consolidados negociados, en vez de obligarlos
a efectuar reducciones más importantes que a los países que se limitan
a aplicar los tipos consolidados más elevados. Algunos países que se
han incorporado recientemente a la OMC consideran igualmente que han
aceptado aplicar bajos aranceles para poder ser Miembros y que, por
consiguiente, no se les debería obligar a reducirlos mucho más.
Algunos países en desarrollo se quejan también
de que, cuando tratan de aumentar sus ingresos mediante la elaboración
de las materias primas agrícolas que producen, se encuentran con dificultades.
El motivo radica en que los países que ellos ven como posibles mercados
de exportación imponen derechos más elevados a las importaciones de
productos elaborados que a las de materias primas — fenómeno conocido
como progresividad arancelaria — para proteger su propia industria de
transformación.
Algunos países piensan que los aranceles y otros
obstáculos a la importación son necesarios para proteger la producción
nacional y mantener la seguridad alimentaria. Por ese motivo, algunos
países están vinculando la reducción de los obstáculos a la importación
al establecimiento en otros países de disciplinas en materia de limitación
de las exportaciones e impuestos a la exportación, sobre la base de
que si los países productores no restringen sus exportaciones, los países
importadores podrán tener más seguridad con respecto a la posibilidad
de obtener alimentos de esos países. Algunos países en desarrollo dicen
que necesitan flexibilidad para poder decidir el nivel de los derechos
de importación que aplicarán para proteger a sus agricultores de la
competencia que suponen las importaciones a bajos precios como consecuencia
de las subvenciones a la exportación.
Aranceles: segunda etapa volver al principio
Se han presentado dos propuestas relacionadas
con las reducciones arancelarias en general. Una de ellas preconiza
la misma fórmula utilizada en las negociaciones de la Ronda Uruguay
1986-94, que consiste en aplicar una reducción media a todos los productos,
aunque permite variaciones en el caso de determinados productos, siempre
que se efectúe una reducción mínima. Para los defensores de esta propuesta
ese sistema sería “más fácil” de aplicar. La otra propuesta se refiere
a un enfoque combinado que prevé una reducción porcentual uniforme de
los tipos arancelarios (el porcentaje no se ha especificado todavía),
junto con reducciones “no lineales” de los aranceles más elevados, la
ampliación de los contingentes y un trato especial para los países en
desarrollo. Los partidarios de esta propuesta han calificado este método
de “más equitativo”. También se examinan otros métodos, pero esos dos
son los que más apoyo tienen.
Parte del debate se centra en el trato especial
para los países en desarrollo, los países que se han incorporado recientemente
a la OMC y los países en transición a economías de mercado. Algunos
países en desarrollo consideran que la reducción de sus aranceles debe
depender de que los países desarrollados reduzcan sus medidas de ayuda
interna con efectos de distorsión del comercio y las subvenciones a
la exportación. Los pequeños Estados insulares o los países sin litoral
que dependen de la exportación de un número reducido de productos piden
que se mantengan las preferencias comerciales de que se benefician en
los países desarrollados y que se dé mayor certidumbre jurídica. Ahora
bien, otros países consideran que algunos sistemas preferenciales son
discriminatorios para otros países en desarrollo. Con todo, los participantes
reconocen en general que las preferencias no se pueden reducir o suprimir
repentinamente y que puede ser necesario establecer períodos de transición.
También se han abordado las cuestiones siguientes:
si es o no necesario equilibrar las disciplinas relativas a los aranceles
y limitaciones a la importación con los impuestos y limitaciones a la
exportación; si es o no necesario conceder un trato especial respecto
de los productos especialmente sensibles; y el modo de tener en cuenta
las preocupaciones no comerciales.
Documentos
formales o documentos no oficiales presentados en la segunda etapa por: Australia, el MERCOSUR (más Chile y Bolivia) y el Japón
Aranceles:
preparación de las “modalidades” volver al principio
Para
más información:
> Ficha informativa en la que se explican las fórmulas de reducción arancelaria
¿Qué tipo de fórmula
para las reducciones?
- La “fórmula suiza”
o una similar, que produciría reducciones mucho más pronunciadas de
los aranceles más elevados. Entre los partidarios se encuentran países
que estaban a favor del enfoque combinado. Dos propuestas formuladas
por varios países provocarían que el arancel máximo llegase a un 25
por ciento al cabo de cinco años en los países desarrollados. Los
críticos dicen que esta fórmula sería demasiado ambiciosa y requeriría
demasiados ajustes, y algunos dicen que no sería equitativa, porque
los países con aranceles más bajos no tendrían mucho que hacer. Algunos
también argumentan que una fórmula suiza sería demasiado complicada,
ya que sería necesario convertir los aranceles específicos en aranceles
ad valorem (véase más adelante). Se proponen asimismo algunas
otras variantes de un enfoque no lineal. Los partidarios de la fórmula
suiza o de algo similar afirman que es necesaria para hacer frente
a los aranceles extremadamente elevados (“crestas arancelarias”) y
para reducir la brecha entre los aranceles que se imponen a los productos
acabados y a las materias primas (“progresividad arancelaria”).
(La fórmula suiza fue propuesta por primera
vez por Suiza en las negociaciones de la Ronda de Tokio, en el decenio
de 1970, para las negociaciones sobre aranceles industriales. Suiza
no apoya este enfoque en las actuales negociaciones sobre la agricultura.)
- El “enfoque de
la Ronda Uruguay”, que es “lineal”, es decir, el mismo porcentaje
de reducciones independientemente del tipo arancelario inicial. Se
permiten variaciones para productos específicos siempre que el promedio
aritmético de todos los productos cumpla el objetivo. Los defensores
expresan que la tasa sería negociada junto con las tasas de reducción
de las subvenciones a la exportación y de la ayuda interna, y otras
cuestiones. Los partidarios de esta opción afirman que es sencilla
y flexible. Los críticos declaran que ocasionaría mejoras insignificantes
en el acceso a los mercados y no afectaría a las crestas ni a la progresividad
arancelarias.
Ambos enfoques incluyen el trato especial y
diferenciado para países en desarrollo. (Uruguay prefiere la fórmula
suiza y Suiza prefiere el enfoque de la Ronda Uruguay!) ¿Tipos arancelarios
ad valorem (porcentaje del precio) o
específicos (dólares por tonelada, etc.)? Varios países critican los aranceles específicos
porque a su juicio carecen de transparencia y otorgan un aumento de
la protección cuando los precios descienden, y proponen la eliminación
de la totalidad o a la mayoría de ellos. Otros dicen que los aranceles
específicos tienen ventajas (por ejemplo, los comerciantes saben lo
que deben pagar sin necesidad de referirse a los precios) y que convertirlos
a aranceles ad valorem sería muy complicado. Exención para ciertos
productos: Varios países en desarrollo dicen que deberían estar
exentos de compromisos de reducción respecto de los productos alimenticios
básicos, por motivos de seguridad alimentaria. Anteproyecto
de “modalidades” revisado sobre
aranceles volver al principio El proyecto propone una solución de transacción
entre el “enfoque de la Ronda Uruguay” y la “fórmula suiza” armonizadora
ya que, hasta ahora, ambos enfoques tienen mucho apoyo en las negociaciones.
Prevé un enfoque de la Ronda Uruguay que se aplique en bandas, con
reducciones más pronunciadas en los niveles más elevados, lo cual
lo convierte en cierto modo en una fórmula armonizadora, pero con
flexibilidad: las reducciones pueden variar alrededor de los promedios
a condición de
que se sitúen por encima de los mínimos establecidos para cada producto
(“línea arancelaria”). Este enfoque también tiene por objeto avanzar
en cierta medida en la reducción de las crestas arancelarias y la
progresividad arancelaria. Se denomina a veces “método de bandas”. Países desarrollados:
tres bandas de tipos arancelarios, reducción durante 5 años
Tipo
arancelario |
Reducción
media |
Reducción
mínima para
cualquier producto |
90%+ |
60% |
45% |
15-90% |
50% |
35% |
0-15% |
40% |
25% |
Países en desarrollo: cuatro
bandas de tipos arancelarios más una categoría de “productos
especiales”, reducción durante 10 años
Tipo
arancelario |
Reducción
media |
Reducción
mínima para
cualquier producto |
120%+ |
40% |
30% |
60-120% |
35% |
25% |
20-60% |
30% |
20% |
0-20% |
25% |
15% |
Productos especiales |
10% |
5% |
Los
proyectos de marco sobre aranceles volver al principio (véase Propuestas
marco de Cancún)
Antes
de Cancún: El marco Estados Unidos — Unión Europea pasa
a un enfoque alternativo: una “fórmula mixta” en la que
los productos se separan en tres grupos, en cada uno de los cuales
el número de productos
ha de ser objeto de negociación. Un grupo de aranceles se reduciría
según
el enfoque de la Ronda Uruguay, en este grupo las reducciones media
y mínima se negociarían y se utilizarían contingentes arancelarios
para facilitar el acceso a los mercados si los aranceles siguen siendo
elevados. Para un segundo grupo se emplearía la fórmula suiza, dejando
también en este caso para la negociación el coeficiente que determinaría
el nivel máximo del arancel final. Un tercer grupo estaría libre de
derechos.
(Aquí encontrará una comparación visual del sistema de bandas y el enfoque
mixto.) Si
los aranceles excedieran de un máximo no especificado,
tendrían que reducirse a ese máximo, o tendría que concederse acceso
a los mercados mediante contingentes arancelarios negociados. Se permitiría
a los países en desarrollo disponer de períodos más largos y realizar
reducciones más pequeñas que no se especifican.
Otras propuestas se basan en este enfoque
mixto. La de Noruega es similar, pero no amplía los contingentes arancelarios
ni establece un tipo arancelario máximo. El G-20 se ajusta a ese enfoque
sólo para los países desarrollados y añade que las reducciones deben
permitir un acceso significativo a los mercados de una “forma
efectiva y mensurable”, y ser más grandes en el caso de los productos
elaborados (lo que reduciría la “progresividad arancelaria”).
En el caso de los países en desarrollo, las reducciones sólo se realizarían
mediante el enfoque de la Ronda Uruguay, con unas reducciones media
y mínima
no especificadas que serían más moderadas que las de los países desarrollados
y se aplicarían en un período más largo — la propuesta de Kenya es
similar a este respecto, pero los países que reciben financiamiento
de la AIF no tendrían que reducir sus aranceles. (La AIF es la Asociación
Internacional de Fomento, la ventanilla de préstamos en condiciones
de favor del Banco Mundial, que facilita préstamos a largo plazo sin
intereses a los países en desarrollo más pobres; 81 países reciben
financiamiento de la AIF, no todos ellos Miembros de la OMC — véase www.bancomundial.org.)
Se autorizarían exenciones adicionales a los países en desarrollo a
los que se permitiría designar productos “especiales” mediante
negociaciones. La propuesta de los cuatro países centroamericanos es
similar.
El grupo de Europa y Asia Oriental acepta
el enfoque mixto en la medida en que la mayoría de las reducciones
se ajusten al enfoque de la Ronda Uruguay, no se amplíen los contingentes
arancelarios, y no haya un tope para los aranceles finales. El Japón
propone tres categorías sin especificar el tipo de reducción en cada
una de ellas, y pide que haya flexibilidad en el trato de los productos
sensibles que guardan estrecha relación con las preocupaciones no comerciales. Con respecto a la categoría “productos especiales”
de los países en desarrollo, el G-20 dice que “se determinarán”
los criterios. Los otros grupos de países en desarrollo preoconizan
la selección autónoma
por los países que reúnan las condiciones. En Cancún:
El grupo Unión Africana, países ACP y países menos adelantados se quejan
de que el proyecto Pérez del Castillo no propone reducciones suficientemente
grandes por los países desarrollados, a la vez que les permite mantener
aranceles elevados sobre las importaciones “sensibles”, y no
aborda realmente la cuestión de las crestas arancelarias y la progresividad
arancelaria. Por otra parte, la principal preocupación del documento
de la CARICOM es asegurar que se permita a los países desarrollados
realizar reducciones arancelarias más moderadas en el caso de los productos
respecto de los cuales los países en desarrollo se benefician de preferencias
comerciales. El documento de Cancún del grupo de Europa y Asia Oriental
(que incluye al Japón) pretende eliminar la referencia del documento
Pérez del Castillo a la ampliación de los contingentes arancelarios
en el caso de los productos sensibles que son objeto de reducciones
arancelarias más pequeñas. FLos Presidentes:
Para los países
desarrollados, los proyectos Pérez del Castillo y Derbez se
atienen esencialmente al proyecto Estados Unidos — Unión Europea,
pero con cierta flexibilidad adicional respecto de los productos sensibles.
Para los países en desarrollo, el proyecto Pérez
del Castillo ofrece
la opción de tres grupos de productos, en todos los cuales se utiliza
el enfoque de la Ronda Uruguay pero con reducciones diferentes, o de
dos grupos —uno, al que se aplica el enfoque de la Ronda Uruguay, y
el otro, en el que se utiliza la fórmula suiza-. El proyecto Derbez elige
la segunda opción con un límite máximo para los aranceles de
los países desarrollados y medidas para ocuparse de la progresividad
arancelaria. Ambos proyectos prevén que se permita a los
países en desarrollo la designación de “productos especiales” en
circunstancias que se determinarán. Iniciativas sectoriales: segunda etapa volver al principio
El objetivo de las iniciativas sectoriales es
reducir a cero los aranceles para los productos importados por todos
los principales países importadores. Los partidarios alegan que un acuerdo
de este tipo resultó útil en la Ronda Uruguay y que debería explorarse
de nuevo esta posibilidad en las actuales negociaciones sobre la agricultura.
Añaden que podría combinarse con la supresión de los contingentes arancelarios
y de la ayuda interna para estos productos. Según ellos, ciertos organismos
del sector privado están estudiando ya esta posibilidad para determinados
productos como las semillas oleaginosas y sus derivados y deberían alentarse
estas acciones. Varios países se oponen firmemente a esta solución
alegando que relegaría al olvido la idea de una liberalización más global
y que sería casi imposible lograr un acuerdo sectorial que fuese beneficioso
para los países en desarrollo. Algunos declaran que no están convencidos pero
seguirán examinando la cuestión.
Documentos
formales o documentos no oficiales presentados por: Canadá
Contingentes
arancelarios: primera etapa volver al principio La administración de los contingentes es una
cuestión de orden técnico, pero tiene efectos reales en el comercio,
ya que influye en que un producto exportado de un país pueda o no tener
acceso al mercado de otro país al tipo arancelario más bajo, comprendido
en el contingente. Los métodos utilizados para dar a los exportadores
acceso a los contingentes incluyen las asignaciones por orden de recepción
de las solicitudes, la concesión de las licencias de importación en
función de las cuotas atribuidas en el pasado y de otros criterios,
la administración por conducto de empresas comerciales del Estado, los
acuerdos bilaterales y la asignación por subasta. En las condiciones
también se pueden especificar los plazos en relación con la utilización
de los contingentes, por ejemplo, los plazos para solicitar las licencias
o para proceder a la entrega de los productos a los países importadores.
En ocasiones preocupa a los exportadores que sus posibilidades de acceso
a los contingentes arancelarios puedan verse coartadas por el modo en
que éstos se administran. A veces se quejan también de que los calendarios
de las licencias les ponen en una situación desfavorable cuando la producción
es estacional y existen grandes distancias para transportar los productos. Cada método tiene ventajas e inconvenientes
y muchos Miembros de la OMC reconocen que resulta difícil decir de forma
concluyente que un método es mejor que otro. Varios países desean que
en las negociaciones se trate la cuestión de los contingentes arancelarios,
concretamente, la posibilidad de sustituirlos por aranceles bajos, aumentar
su tamaño, aclarar qué métodos de asignación se consideran restrictivos
y no transparentes o precisar qué métodos son legales o ilegales con
arreglo a las normas de la OMC, a fin de ofrecer seguridad jurídica.
|
¿Quién
tiene contingentes arancelarios? volver al principio
En la actualidad 43 Miembros de la OMC tienen
en conjunto un total de 1.425 contingentes arancelarios consignados
en sus compromisos. Entre paréntesis figura el número de contingentes
que tiene cada país.
| Australia
(2)
Barbados (36)
Brasil (2)
Bulgaria (73)
Canadá (21)
Chile (1)
China (10)
Colombia (67)
Corea (67)
Costa Rica (27)
Croacia (9)
Ecuador (14)
El Salvador (11)
Eslovenia (20)
Estados Unidos (54) |
Filipinas (14)
Guatemala (22)
Hungría (70)
Indonesia (2)
Islandia (90)
Israel (12)
Japón (20)
Letonia (4)
Lituania (4)
Malasia (19)
Marruecos (16)
México (11)
Nicaragua
(9)
Noruega (232)
Nueva Zelandia (3) |
Panamá (19)
Polonia (109)
República Checa (24)
República
Dominicana (8)
República Eslovaca (24)
Rumania (12)
Sudáfrica (53)
Suiza (28)
Tailandia (23)
Taipei Chino (22)
Túnez (13)
UE (87)
Venezuela (61) |
Para más información, véase el documento
de antecedentes de la Secretaría de la OMC “Contingentes arancelarios
y otros contingentes” TN/AG/S/5.
|
Administración de los contingentes arancelarios:
segunda etapa volver al principio Los participantes en las negociaciones aceptan
en general que no existe un método “óptimo” para administrar los contingentes.
Algunos Miembros desean que en las negociaciones se decida qué métodos
de asignación deben autorizarse y cuáles no. Otros países desean que
se establezcan principios amplios, tales como la transparencia y el
acceso a todos los exportadores (al menos para la asignación de parte
del contingente). Algunos países sostienen que si no se utiliza
parte de un contingente (“subutilización”) ello obedece con frecuencia
al método de administración utilizado. Esos países proponen varias soluciones
para reducir la subutilización de contingentes, entre ellas la transferencia
de las cantidades no utilizadas, la imposibilidad de efectuar importaciones
fuera de los contingentes hasta que éstos se hayan utilizado plenamente
y una vigilancia más estrecha. Para otros países la subutilización obedece
con frecuencia a las condiciones de la oferta y la demanda y no se debería
considerar un problema. El método de asignación de los contingentes
por subasta ha suscitado gran debate. Para algunos el dinero que obtienen
los gobiernos con las subastas equivale a un impuesto adicional y puede
suponer un incumplimiento de los compromisos arancelarios (“consolidaciones”).
Para otros la subasta tan sólo contribuye a que el valor adicional generado
por un contingente (“renta contingentaria”) sea más transparente y revierta
al gobierno en vez de a empresas privadas. Los partidarios de este método
añaden que cumple los objetivos de transparencia y simplicidad, al tiempo
que ofrece a todas las empresas importadoras la oportunidad de participar. También se examinan otros métodos y se debaten
sus pros y sus contras. Entre ellos cabe mencionar el método de asignación
por orden de recepción de las solicitudes, el método de asignación histórica,
etc.
Documentos
formales o documentos no oficiales presentados en la segunda etapa por: la UE, Australia, Suiza y el Japón
La ampliación de los contingentes arancelarios:
cuestiones adicionales (segunda etapa) volver al principio
Un documento presentado en un momento avanzado de la etapa de la preparación de las “modalidades” sobre ampliación
de los contingentes arancelarios suscita preguntas sobre cuál
es la mejor manera de formular la ampliación (es decir, cómo podría
ésta basarse en el consumo interno). El debate gira en torno a si ello
puede abordarse simultáneamente con el debate sobre los métodos de administración
de los contingentes arancelarios o si el debate debe tener lugar en
dos etapas: abordar la incertidumbre jurídica sobre la administración
en primer lugar, y luego examinar la creación de nuevos contingentes
o la ampliación de los existentes.
Documentos
formales o documentos no oficiales presentados en la segunda etapa por: Nueva Zelandia (ampliación de los contingentes arancelarios)
Contingentes
arancelarios: preparación de las “modalidades”
volver al principio
Volúmenes:
Algunos desean que se amplíen los contingentes, y otros dicen que el
objetivo final debe ser que sólo se apliquen aranceles. Algunos países
proponen ampliar los contingentes según los niveles de consumo interno,
sosteniendo que esto resultaría más significativo. Otros dicen que sería
más sencillo realizar la ampliación a partir de los volúmenes de importación
consolidados dentro de los contingentes arancelarios. Algunos quieren
que se vuelvan a calcular determinados contingentes a fin de que reflejen
niveles más actualizados del consumo interno. Otros se oponen a todo
lo que pudiera permitir reducir la magnitud de los contingentes. Aranceles aplicados
dentro de los contingentes: Algunos quieren que estos aranceles
lleguen a cero. Otros dicen que mantener los aranceles aplicados dentro
de los contingentes por encima de cero contribuirá a reducir la brecha
entre los tipos arancelarios aplicados dentro y fuera de los contingentes,
conduciendo al final a un sistema exclusivamente arancelario. Otro grupo
se opone en general a los aranceles cero dentro de los contingentes,
excepto en las preferencias a favor de los países menos adelantados. Administración de
los contingentes: Algunos miembros quieren establecer
principios: los métodos de administración deberán ser prácticos,
predecibles, transparentes; deberán permitir que el comercio se lleve
a cabo sobre bases comerciales; deberán alentar la utilización plena
de los contingentes; las licencias de importación no utilizadas deberán
ser reasignadas; las asignaciones por países especificados deberán ser
eliminadas gradualmente; las importaciones provenientes de países no
miembros de la OMC deberán ser excluidas de los contingentes de la OMC,
etc. También quieren que se prohíba el método de la subasta, ya que
ello supone una corriente de dinero hacia los gobiernos, posiblemente
en exceso de sus consolidaciones arancelarias. Otros defienden el método de la subasta como
transparente y eficaz. Algunos preferirían una
lista indicativa de métodos que pueden ser utilizados, y entre
ellos algunos quieren que en las negociaciones se aclare si el método
de la subasta cumple las normas de la OMC, de modo que los gobiernos
puedan utilizar estos métodos con confianza. Algunos sostienen que los
Miembros deberían tener a su disposición una gama de métodos de asignación
para su utilización en diferentes circunstancias. Otros defienden el
método de subasta como transparente y eficaz. Anteproyecto
de “modalidades” revisado sobre
contingentes arancelarios volver al principio Contingentes arancelarios:
derechos aplicados dentro del contingente. El proyecto propone
que no haya obligación de reducir los derechos aplicados dentro del
contingente, salvo en los siguientes casos:
- para programas preferenciales libres de derechos
y con franquicia arancelaria y para productos tropicales o productos
destinados a diversificar la producción agrícola;
- cuando se utiliza menos del 65 por ciento
del contingente.
Volúmenes de los
contingentes arancelarios. En el proyecto se propone:
- la ampliación
de los volúmenes al 10 por ciento del consumo interno (6,6 por ciento
para los países en desarrollo);
- aplicación:
5 años (10 años para los países en desarrollo);
- flexibilidad:
un cuarto del total de los contingentes arancelarios puede ampliarse
al 8 por ciento (5 por ciento para los países en desarrollo), pero
únicamente si otro cuarto se amplía al 12 por ciento (8 por ciento
para los países en desarrollo).
Contingentes arancelarios:
trato especial y diferenciado. En el proyecto se propone:
- los países desarrollados concederán un acceso
libre de derechos a los productos esenciales;
- los países en desarrollo no deberían ampliar
los contingentes arancelarios aplicados a los “productos
especiales” (productos PE) con respecto a seguridad alimentaria,
desarrollo rural y seguridad de los medios de subsistencia.
Los
proyectos de marco sobre contingentes arancelarios volver al principio (véase Propuestas
“marco” de Cancún)
El proyecto Estados Unidos — Unión Europea
se refiere a los contingentes arancelarios en dos contextos: proporcionar
acceso a los mercados a los productos sujetos a reducciones con arreglo
a la fórmula de la Ronda Uruguay, y a los que tengan finalmente tipos
arancelarios superiores a un máximo. El proyecto del G-20 dice que
los contingentes de los países desarrollados deberán ampliarse en un
porcentaje del consumo interno y que deberán eliminarse los aranceles
dentro de los contingentes, con ampliaciones adicionales negociadas.
Los países en desarrollo no tendrían que contraer ningún compromiso
(lo que proponen también los cuatro países centroamericanos y Kenya).
El Japón, Noruega y el grupo de Europa — Asia Oriental se oponen a
cualquier obligación de ampliar los contingentes arancelarios. El documento
de Cancún de la Unión Africana, los países ACP y los países menos adelantados
preconiza una administración simplificada y más transparente de los
contingentes en beneficio de los países en desarrollo. El proyecto Pérez
del Castillo adopta el enfoque
Estados Unidos — Unión Europea, pero sólo para los países desarrollados,
y deja la ampliación de los contingentes y las reducciones de los aranceles
aplicables dentro de los contingentes en el amplio epígrafe de otras
”cuestiones de interés pero no acordadas”. El texto Derbez va
más allá. Añade cierta
flexibilidad para los productos que guardan relación con las preocupaciones
no comerciales, y propone que se negocien reducciones de los tipos
dentro de los contingentes así como ampliaciones de los contingentes.
Ambos proyectos prevén que los países en desarrollo no tengan que ampliar
sus contingentes arancelarios.
Contingentes arancelarios y empresas comerciales
del Estado importadoras:
preparación de las “modalidades” volver al principio
Entre las cuestiones esenciales figura la de
si podrían asignarse contingentes arancelarios a las empresas comerciales
del Estado. Algunos dicen que el poder monopólico y la propiedad estatal
pueden permitir a las empresas perturbar el acceso a los mercados mediante
los contingentes y quieren que esto se prohíba. Otros están en desacuerdo. Existe un amplio apoyo a la mejora de la transparencia
en los casos en que las empresas del Estado manejan contingentes arancelarios. Anteproyecto
de “modalidades” revisado sobre
empresas comerciales del Estado importadoras volver al principio El proyecto aborda este tema en el Apéndice
3. Los Miembros se comprometerían a velar por que las empresas importadoras
no menoscaben los compromisos en materia de acceso a los mercados y
a notificar periódicamente información sobre las actividades empresariales.
Se dejaría un cierto margen a los países en desarrollo para alcanzar
los objetivos de seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia
y de desarrollo rural.
Nota:
1. Excepto en el caso de la República
de Corea, de Filipinas y del Taipei Chino con respecto al arroz; y
excepto
en ciertas circunstancias en las que pueden aplicarse otras normas
de la OMC, por ejemplo, las referidas a las medidas sanitarias y fitosanitarias,
los obstáculos técnicos al comercio, la situación de la balanza de
pagos, las salvaguardias generales, etc. volver al texto
 |