Las actividades de la Organización Mundial del Comercio en el
año 1995 fueron objeto de
un informe presentado a finales del año pasado. El Consejo General examinó ese
informe en el mes
de diciembre, por lo que no volveré a referirme a él, salvo contadas
excepciones,
durante mi breve
presentación.
En lo concerniente al año 1996, el Consejo General aprobó
su informe a la Conferencia
Ministerial el 13 de noviembre. En ese informe se describen las actividades realizadas en 1996 por
los distintos órganos de la Organización Mundial del Comercio en relación con la
aplicación de los Acuerdos. En la mayoría de los casos, contiene indicaciones relativas a la labor futura de los
órganos
de que se trata.
A continuación formularé algunas breves observaciones
sobre dos elementos de las actividades
del Consejo General en 1996:
- por una parte, el funcionamiento de la
Organización; y,
- por otra, los trabajos preparatorios de la
Conferencia
Ministerial que celebramos ahora
en Singapur.
En primer
lugar, el funcionamiento de la OMC.
Es evidente que el establecimiento de una nueva organización
internacional requiere
necesariamente la creación de un dispositivo institucional. A pesar de los esfuerzos
desplegados, en 1995
no se pudo concluir esta labor en todos sus aspectos. En 1996 el Consejo General pudo concluir el
establecimiento del dispositivo institucional de la Organización, salvo en lo que se refiere a un
aspecto,
al que me referiré más adelante. Así
pues, el Consejo General adoptó varias decisiones
destinadas a promover la cooperación
con las organizaciones internacionales intergubernamentales y no gubernamentales interesadas en la
labor de la OMC. Asimismo, el Consejo General adoptó medidas destinadas a asegurar una
mayor
transparencia de las actividades de la OMC.
En cumplimiento del mandato que se le dio en los Acuerdos de
Marrakech, el Consejo General
aprobó el mes pasado proyectos de acuerdos de cooperación de la OMC con el Fondo
Monetario
Internacional y con el Banco Mundial. El Acuerdo entre la OMC y el FMI será firmado
justamente
hoy por el Director General de la OMC y el Director Gerente del FMI. Estos acuerdos completan
los acuerdos de cooperación ya concluidos con otras organizaciones internacionales tales como
las
Naciones Unidas, la UNCTAD y la Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual. Reunido como Órgano de Solución de
Diferencias, el
Consejo General ha contribuido a la
aplicación eficaz del Entendimiento relativo a la solución de
diferencias. Reunido como
Órgano de
Examen de las Políticas Comerciales, el Consejo General ha hecho posible una transparencia
acrecentada
y una mayor comprensión de las políticas y prácticas comerciales, y alentado a los
Miembros a respetar
más las normas, disciplinas y compromisos definidos en los Acuerdos. Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC, se han dedicado
importantes recursos
a la inclusión de nuevos miembros en la OMC. Cuatro Estados han llevado a término
las negociaciones
conducentes a su adhesión: el Ecuador, Bulgaria, Mongolia y Panamá. Además, el Consejo General ha establecido 28 grupos de trabajo
encargados de examinar las
solicitudes de adhesión presentadas. Éstas provienen de economías en
desarrollo,
y entre ellas de países
menos adelantados, pero sobre todo de economías en transición. Algunos otros Estados
han dado a
conocer su intención de presentar próximamente una solicitud de adhesión. Cabe suponer que varios grupos de trabajo
-quizás seis u ocho-
concluirán sus trabajos en los
próximos meses.
La OMC ha avanzado pues en la vía de la
universalidad. Los
Miembros deberían hacer el
máximo esfuerzo para acelerar esas negociaciones y determinar con la mayor rapidez posible
las
modalidades de adhesión de cada candidato.
En razón de la influencia creciente de los acuerdos comerciales
regionales sobre las relaciones
comerciales de los Miembros de la OMC, el Consejo General ha establecido un nuevo órgano,
por
una parte con vistas a mejorar la organización de los trabajos en esa esfera y, por
otra, a
ofrecer en
el marco de la OMC un foro en el que se examinen las consecuencias que tiene para el sistema
multilateral de comercio el creciente número de acuerdos comerciales regionales e iniciativas
regionales.
Ese Comité está ya en plena actividad.
Hay un
asunto, sin embargo, con respecto al cual el Consejo General no
ha podido finalizar
sus trabajos: me refiero a los sueldos, pensiones y otras condiciones de trabajo del personal de la
Organización. No puede menos que lamentarse que ello no haya sido posible pese a los
intensos
esfuerzos desplegados. El Director General no ha podido todavía por tanto "nombrar al
personal de
la Secretaría". El Consejo General, tal como ha decidido él
mismo, deberá
zanjar esta cuestión antes
de finales del mes de junio de 1997.
La
preparación de la Conferencia Ministerial de
Singapur ha constituido lógicamente otro de
los momentos destacados de las actividades del Consejo General en 1996. Para el Consejo General,
de lo que se ha tratado es de garantizar que la primera Conferencia Ministerial de la
Organización
disponga de la mejor base posible para examinar las actividades de la OMC.
En primer
lugar, por unanimidad, lo ha elegido a Vd. para ocupar la
Presidencia de la
Conferencia Ministerial; y ha elegido a la Vicepresidencia al Excmo. Sr. Enda Kenny, Ministro de
Turismo y Comercio de Irlanda, al Excmo. Sr. Álvaro Ramos, Ministro de Relaciones
Exteriores del
Uruguay, y al Excmo. Sr. Mondher Zenaïdi, Ministro de Comercio de Túnez. Ya en el mes de abril el Consejo General había adoptado un
dispositivo para la preparación
de la Conferencia Ministerial, que se articuló en torno a dos ejes
principales:
- por un lado, se encargó a los
distintos órganos de la Organización que prepararan sendos
informes sobre sus actividades con vistas a la Reunión Ministerial, sobre la base de
los cometidos que se les asignaron en los Acuerdos resultantes de la Ronda Uruguay; y,
- por otro, se dio al Director General el
mandato de presidir reuniones informales de
jefes de delegación para preparar la Conferencia Ministerial.
Para los
Ministros, dos elementos del informe que tienen ante sí
revisten un carácter particular:
- El Consejo General propone a la
Conferencia Ministerial que adopte el Plan de Acción
de la OMC para los países menos adelantados. Ese Plan de Acción ha sido elaborado
por el Comité de Comercio y Desarrollo.
- En ejecución del mandato impartido
por los Ministros en Marrakech, el informe del
Comité de Comercio y Medio Ambiente se somete a la consideración de la Conferencia
Ministerial. Deseo aprovechar esta oportunidad para expresar aquí mi sincero
agradecimiento a las Presidentas
y los Presidentes de los órganos de la OMC por su empeño, determinación y
competencia. Lo que
hemos conseguido llevar a cabo ha sido posible gracias al espíritu de cooperación que ha
animado la
actuación de las propias delegaciones. Es en efecto gracias a ese espíritu
que, por consenso, la OMC
ha constituido efectivamente, durante sus dos primeros años de existencia, el notable
instrumento de
cooperación económica internacional deseado por sus Miembros en Marrakech. Por
último, pero no
en último lugar, quisiera dar aquí mis más sentidas gracias al
Sr. Renato Ruggiero, Director General
de la OMC, por su resuelta actuación y por el espíritu de estrecha y constante
cooperación que ha sabido
infundir a nuestras relaciones a lo largo de este año de trabajo del Consejo General y de toda la
Organización Mundial del Comercio.
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