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La labor más reciente ha incluido cálculos
del valor de la elaboración de normas y otros aspectos de la Ronda de
Doha que generalmente no se expresan en cifras. Por ejemplo, se dijo en
el taller que en el caso de la “facilitación del comercio” (las
negociaciones para reducir los trámites y racionalizar los
procedimientos aduaneros), una mejora del 1 por ciento en los
indicadores que representan la transparencia y la previsibilidad podría
aumentar el comercio de productos manufacturados en un 0,7 por ciento.
Los márgenes de variación de las cifras reflejan los distintos
supuestos en que se basan los cálculos y las previsiones sobre las
reacciones de los gobiernos, como por ejemplo, sobre la medida en que
utilizan las flexibilidades que les permiten diluir la liberalización.
Algunos economistas también advirtieron de los daños que se
producirían si no se llegase a un acuerdo. La situación más pesimista
sería aquélla en la que, sin un acuerdo en la Ronda de Doha, se adoptase
el mayor proteccionismo que todavía permiten las normas actuales de la
OMC. En el taller se dijo que si los gobiernos cerraran sus mercados de
mercancías y servicios al nivel máximo contemplado en sus actuales
compromisos (aplicando los aranceles más elevados consolidados
legalmente en el marco de la OMC y ajustándose a la apertura mínima de
los mercados a que se han comprometido en la esfera de los servicios),
ello reduciría el comercio mundial de mercancías y servicios en casi un
10 por ciento.
“El arduo trabajo que los gobiernos han realizado en esta ronda
durante los últimos nueve años de negociaciones ha dado lugar a algunos
logros notables. Con la aplicación de los resultados ya alcanzados
habría un sistema comercial más equitativo, eficiente y eficaz”,
concluyó el Director General, Pascal Lamy.
Agregó que, “Independientemente de los abundantes datos relativos a
las partes específicas del paquete que hemos visto y escuchado hoy,
también están los beneficios sistémicos del acuerdo que tenemos ante
nosotros”.
“Pero las cifras no pueden sustituir la determinación colectiva que
se necesita para concluir esta ronda. Alcanzando un acuerdo se puede
enviar un mensaje muy claro al público y a los mercados: aun en
tiempos de crisis, los gobiernos pueden trabajar juntos para lograr
metas importantes, y así lo hacen.”
El taller sobre “Análisis recientes de la Ronda de Doha” fue
organizado de manera conjunta por el Centro Internacional para el
Comercio y el Desarrollo Sostenible, el Banco Mundial y la Organización
Mundial del Comercio.
El objetivo del taller fue examinar la labor reciente destinada a
evaluar los cambios de las políticas comerciales que podrían derivarse
de la finalización de la Ronda de Doha y la repercusión de esos cambios.

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