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Se hicieron observaciones en una reunión informal de Jefes de
Delegación, que brindó a los Miembros de la OMC la primera oportunidad
de expresar su reacción ante el
primer
proyecto del paquete que se ha de presentar a la reunión del Consejo
General de finales de julio. En su intervención
durante la reunión y posteriormente en una conferencia de prensa, el
Embajador Oshima recalcó que el texto era un proyecto, no un texto
convenido, y estaba basado en muchos meses de consultas y negociaciones.
El Embajador Oshima y el Dr. Supachai, que
preside el Comité de Negociaciones Comerciales, describieron el proyecto
como la mayor aproximación al logro del consenso.
El texto no refleja la posición de negociación
de los Presidentes, sino las posiciones expuestas por los Miembros en
las distintas reuniones, dijo el Dr. Supachai a los delegados.
“Son los Miembros quienes tienen que lograr la
convergencia”, dijo. “No cabe duda de que los líderes políticos de todos
los Miembros de la OMC quieren acordar un paquete de julio que devuelva
el vigor al Programa de Doha para el Desarrollo”.
Les recordó que no se trata de un proyecto de
acuerdo definitivo de la Ronda de Doha, sino de la base para continuar
las negociaciones después de julio.
“Creo que es esencial que las delegaciones
aborden este texto con espíritu constructivo, y lo vean no como un fin
en sí mismo sino como un medio para ayudarnos a avanzar en el Programa
de Doha para el Desarrollo”, dijo el Dr. Supachai.
Advirtió también que no convenía introducir
demasiados cambios en cuestiones que podrían abordarse más adelante,
porque ello podría abocar a un fracaso que tendría consecuencias
catastróficas.
“Tratemos de reducir al mínimo nuestras
decepciones”, dijo a los asistentes a la reunión, “y esperemos a después
de julio para reanudar el combate”.
El Embajador Oshima indicó que por una serie
de razones — entre ellas las festividades previstas en Ginebra a partir
del 31 de julio — las conversaciones no podían alargarse después del
viernes 30 de julio, fecha que calificó de plazo “definitivo”.
“Vamos a tener que pedir a los Miembros que se
empleen realmente a fondo”, dijo posteriormente a los periodistas.
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Véanse las observaciones introductorias del Presidente
El debate
volver al principio
En total intervinieron unas 50 delegaciones,
incluidos los representantes de diversos grupos. Todos acogieron con
satisfacción el proyecto, considerando que constituía una buena
plataforma para las negociaciones de las dos próximas semanas, pero
expresaron algunas reservas. Con respecto a algunas cuestiones, las
observaciones fueron de carácter contradictorio: por ejemplo, algunos
juzgaron que una parte del proyecto de marco era demasiado específica,
mientras que otros afirmaron que no lo era suficientemente. Muchos
delegados relacionaron cuestiones que abarcaban diversos temas.
El debate entró en bastantes detalles. Entre
las cuestiones clave que se plantearon cabe señalar las siguientes:
Agricultura:
Varios de los principales países importadores netos formularon objeciones
con respecto a las propuestas de límites (o “topes”) para los aranceles, los
recortes de los aranceles sobre todos los productos y la ampliación de todos
los contingentes arancelarios. A juicio de estos países, la flexibilidad que
se les otorgaba para proteger sus productos sensibles era insuficiente.
Por otra parte, varios países en desarrollo se quejaron de que las vagas
flexibilidades que se proporcionaban a los países en desarrollo no eran
equiparables a la “satisfacción” más específica otorgada a los países
más ricos para sus productos sensibles. El Presidente de las
negociaciones sobre la agricultura, Embajador Tim Groser, había sugerido
que sería más adecuado negociar las flexibilidades para los países en
desarrollo (relacionadas con los “productos especiales” y los
“mecanismos de salvaguardia especial”) una vez que se hubieran definido
las flexibilidades de los países desarrollados. Varios países en
desarrollo dijeron que no deberían vincularse estos dos aspectos.
Algunos países dijeron también que el texto tenía que ser más claro en
cuestiones como el establecimiento de disciplinas para las formas
indirectas de subvención a la exportación, los principios propuestos
para reducir los aranceles y mejorar el acceso a los mercados, y las
preocupaciones no comerciales. Varios países se
abstuvieron de entrar en detalles sobre la agricultura, y prefirieron
esperar a recibir las observaciones de sus capitales, mantener consultas
con sus grupos respectivos y celebrar una reunión dedicada
específicamente a la agricultura.
Algodón: Varios países subrayaron la importancia que atribuyen a
la propuesta. Algunos sostuvieron que debería tratarse por separado, al
margen de las negociaciones sobre la agricultura. Un país en desarrollo
dijo que poco importaba el modo en que se negociara la cuestión,
mientras que el resultado fuera sustancial tanto en los aspectos
comerciales como en los relativos al desarrollo.
Trato para los países en desarrollo: Un debate que abarcó
diversos temas reflejó que había división entre los propios países en
desarrollo. Algunos de ellos (en particular de
África, el Caribe y el Pacífico) son firmes defensores del trato
especial, incluidas las exenciones y las flexibilidades adicionales para
los países más débiles y más vulnerables, y de medidas para responder a
la erosión de las preferencias (por ejemplo, en los casos en que el
acceso libre de derechos resulta menos significativo al reducirse el
tipo del derecho que se aplica normalmente a las importaciones
procedentes de otros países). En el otro lado
del debate se sitúan los países en desarrollo (en particular de América
Latina y Asia) que temen que esas propuestas den lugar a nuevas
categorías de países. Este grupo tampoco está de acuerdo con las
preferencias que se conceden únicamente a determinados grupos de países.
Acceso a los mercados para los productos no agrícolas (es decir, los
productos industriales): El principal debate giró en torno a la
utilización del proyecto de Cancún como anexo del presente proyecto,
para servir de base de las negociaciones. Varios países en desarrollo se
opusieron a la utilización de lo que describieron como un texto
rechazado, a pesar de que en una carta del Presidente de las
negociaciones, Embajador Stefán Jóhannesson, se exponían las objeciones
y se explicaba la razón por la que se había recurrido a este texto: no
había otra alternativa aceptable. Varios países desarrollados y en
desarrollo se manifestaron en favor de llevar a cabo las negociaciones
sobre la base de este texto.
Servicios: Varios países en desarrollo y desarrollados pidieron que
se diera mayor relevancia a los servicios en el texto principal, por
ejemplo mediante un párrafo aparte, para indicar que consideraban
importante esta cuestión.
Facilitación del comercio y los otros “temas de Singapur”: La
mayoría de los Miembros aceptó las secciones del proyecto dedicadas a
estas dos cuestiones, aunque algunos deseaban más aclaraciones.
En relación con la facilitación del comercio, se abordaron, entre otras,
las siguientes cuestiones: si las flexibilidades (por ejemplo, en casos
en que las obligaciones de los países en desarrollo estén relacionados
con sus capacidades) les protegerán contra posibles procedimientos de
solución de diferencias en la OMC; y cuán firmes serán los compromisos
en materia de asistencia técnica. En lo
referente a los otros temas de Singapur (inversiones, política de
competencia y transparencia de la contratación pública), la cuestión de
si deberían eliminarse totalmente de la OMC o únicamente de las
negociaciones en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo fue
todavía objeto de debate. Un país propuso que se aplazara la decisión a
este respecto hasta la próxima Conferencia Ministerial.
Equilibrio entre las distintas esferas: Varios países dijeron que
para poder aceptar reformas significativas en la agricultura precisarían
mejoras significativas en el acceso a los mercados para los productos no
agrícolas y los servicios.
A continuación
volver al principio El resto de la semana
se dedicará a consultas de distintos formatos, y el viernes 23 de julio
está prevista otra reunión de Jefes de todas las Delegaciones.
El miércoles 21 de julio se organizó una
reunión especial abierta a la participación de todos los Miembros para
que las delegaciones pudieran formular preguntas y debatir el anexo
relativo a la agricultura. |